15.6.14

Me he acostumbrado a escribirte, a veces frases y otras veces largos textos que nunca leerías, pero lo más absurdo es que las escribo en el ordenador y después de hacerlo (sin ni si quiera volverlos a leer) pulso el botón de borrar y veo como la línea vertical se come las letras marcha atrás, y es algo parecido a cuando la gente dice que sus palabras se las lleva el viento (aunque más tecnológico y surrealista). Y vuelvo a empezar porque la rayita vertical se queda parpadeando pidiéndome más palabras, e incluso me da la sensación de que los latidos de mi corazón van a su misma velocidad... y mi respiración y solo puedo pensar en todo lo que me gustaría decirte y mis dedos teclean solos. 
He estado pensando (ya sabes, pienso mucho) en lo irónico que sería que se jodiera el botón de borrar, en lo bonito que sería que eso ocurriera y no me quedase más remedio que enviarte alguna de las cosas que escribo. Es curioso, porque incluso lo he llegado a desear y después me pregunto a mí misma: ¿y por qué necesitas que se estropeé el maldito botón? Soy yo la que escribe, soy yo la que decide si mandarlo o no. Pero como sigo creyendo en el destino (o en realidad puede que sea porque soy demasiado cobarde) sigo esperando una señal que me diga que adelante.
Y maldiciendo la línea vertical por comerse mis palabras o maldiciéndote a ti por no leerlas antes o maldiciéndome a mí... por no hacer que eso pase. 


1 comentario:

  1. Un texto perfecto, me identifico. Consigues abrirte y expresar todo lo que sientes y al final la persona a la que va dirigida el texto no lo leerá nunca. En mi caso tengo claro que es cobardía, miedo a no saber cual será su reacción.
    Creo que deberíamos tener un poco más de valor y no sentarnos a esperar que el botón se estropee.
    Un besito :)

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