26.5.13



Necesito escribir, quiero escribir. Y abro este bendito blog, hago click en nueva entrada y al ver la página en  blanco esperando a que mis dedos empiecen a teclear palabras me siento vacía... no, en realidad me siento demasiado llena. Tengo un millón de sentimientos, pensamientos y sensaciones dentro de mí pero no creo que existan las palabras para expresarlo, o por lo menos no las conozco. Puedo hablar de decepciones, de putadas de la vida o de decisiones, puedo hablar de amores imposibles, o puedo empezar a soltar el rollo de lo bonita que es a veces la vida. Pero eso es lo de siempre, la misma historia bipolar de siempre. Y ya la conocéis, y si sois jóvenes inexpertos o raritos o no, si sois jóvenes sin más, me entenderéis y conoceréis todas esas cosas igual o, muy posiblemente, mejor que yo. No me apetece hablar de todo eso hoy. Las oportunidades se pierden, el tiempo pasa, la gente va y viene, a veces sale el sol, otras veces llueve. Pero aquí, todos estamos a la deriva. Nos han dejado aquí, en este mundo y lo que toca es buscar un camino qué seguir. No hay señales ni nada de eso, aunque si que puede haber gente dispuesta a ayudarte y aconsejarte. Yo no tengo rumbo, estoy perdida, pero ya me encontraré. Y superaré los días malos, y disfrutaré de los buenos. Y vosotros, ¿vale?


20.5.13

Llevas tanto tiempo queriendo ser lo que los demás esperan de ti, llevas tanto tiempo intentando cambiar, intentado ser más buena, más perfecta. Llevas tanto tiempo intentado ser otra que se te a olvidado ser tu misma. Después de comer solo cosas saludables y con pocas calorías se te ha olvidado cual era tu comida favorita, se te ha olvidado comer cosas ricas sin remordimientos, después de haber estudiado tanto para ser la más lista se te ha olvidado disfrutar, ni si quiera sabes cuales son tus hobbies. Llevas tantísimo tiempo poniéndote guapa y vistiéndote de niña buena que tu espejo no sabe cómo eres en realidad, ni si quiera tú sabes cuál es tu estilo preferido, llevas tanto tiempo siendo lo que no eres que ya no sabes quién eres. Se te ha olvidad algo importante, tú. Se te ha olvidado tu felicidad. Ya no la buscas. Y, te diré una cosa, yo no soy perfecta, nunca lo seré. Pero como lo que me apetece, y de vez en cuando me pego atracones, paso más tiempo divirtiéndome que estudiando, a veces salgo a la calle de cualquier manera y sólo me compro la ropa que más me gusta. Tampoco sé quien soy, pero lo averiguaré. Y nunca se me olvidará ser feliz, porque... eso es lo importante.

12.5.13


No siempre las personas son lo que parecen a primera vista. Estoy segura de que las apariencias engañan, y el tiempo hace que las cosas cambien y eso también afecta a la gente. Sinceramente, yo sigo siendo yo, y seguiré siendo yo misma toda la vida pero no puedo intentar creerme que no he cambiado desde que era niña. Y no hablo físicamente, eso es evidente y superficial. Cuando hablo de mí, me refiero a mí de verdad, mis pensamientos, mis creencias, mis sentimientos, todo lo que soy por dentro, y el tiempo hace cambiar todo eso. La experiencia nos marca. No creo en las mismas cosas que creía cuando tenía cinco años y, posiblemente, no creo en las mismas cosas que creeré cuando tenga cuarenta y dos. Pero siempre seré yo misma, eso si que no va a cambiar. Fui, soy y seré yo. Con más o menos experiencias, con más o menos tiempo. En mi opinión nunca, en ningún momento de nuestra vida dejamos de transformarnos. Jamás. Crecer se llama.


5.5.13

No tenía muy claro lo que buscaba, no sabía exactamente lo que quería pero no le cabía ninguna duda de que quisiera lo que quisiera, soñase lo que soñase él estaría ahí, en su deseo de futuro. Realmente, ni si quiera sabía quién era él. Eso estaba por descubrir, como todo lo demás. Pero daba por supuesto que no estaría sola, no, no era una persona para nada independiente. No podía estar sola, no podría estar sola.. no lo soportaría. Así que, por suerte o por desgracia, tendría que haber alguien especial en su vida. Fuera como fuera, fuese quién fuese. Al nivel que tocara, dándole margen al destino... para jugar como le gusta jugar. Ya sabéis, eso de pensar que hay alguien ahí fuera para ti, diseñado expresamente para pasar el resto de tu vida contigo, para que pases el resto de tu vida con él. Tenía esa sensación, siempre la tuvo. Y sigue teniéndola, esperando como siempre a ese alguien, con ese futuro, con esa vida que sueña... pero que ni si quiera ella conoce.