23.10.12

Hasta siempre.

23 de octubre de 2083.

Querido mundo:
¿Sabes? Ni si quiera sé por qué razón hago esto... lo de escribir digo, hace demasiado tiempo que no cojo un papel y un bolígrafo para escribir. El caso es que posiblemente esto sea una despedida, porque después de todos estos años todavía no le he encontrado ningún sentido a mi vida, y tal vez no lo tenga aunque si que lo tuvo. Siempre pensé que es muy triste eso de acabar con tu propia vida, que muy mal tienen que ir las cosas, pues... van. Porque todas las personas que alguna vez me han importado en mi vida me han dado de lado, toda la gente que apreciaba ya no está, y si alguna vez hubo algo que me hizo feliz.. ha desaparecido junto a mi sonrisa, por supuesto. Tengo ya noventa y ocho años, el amor de mi vida murió a los sesenta y cinco, cuando yo tenía tan solo sesenta y dos, no volví a entregar mi corazón a ningún otro hombre, no fui capaz. Y nunca tuve hijos, por lo tanto tampoco tuve nietos... por desgracia todos mis familiares y amigos se han ido yendo con el paso de los años, estoy sola y no tengo a qué aferrarme para continuar... creo que ya he vivido bastante, no quiero molestar más por aquí. De todas formas gracias, mundo, por acogerme aquí durante tanto tiempo, fue divertido, intenso y se me ha hecho corto, como los buenos veranos de mi juventud. Estudié, aunque ya hace demasiado de eso, tuve amores y desamores, amigos y amigas... he tenido increíbles momentos y otros que mi memoria ha preferido olvidar, me he cuidado y por eso casi a los cien años tengo una salud de hierro, he visto crecer a muchas personas de mi al rededor que hoy en día son grandes hombres y mujeres, he trabajado y me he enamorado intensamente, he vivido la vida como he tenido que vivirla, lo juro. He leído un sinfín de libros, he visto un millón de películas y de todos he aprendido que aunque lo parezca, tampoco son tan distintos de la realidad... al igual que nuestros sueños. Porque también he soñado, he soñado muchísimo y he intentado perseguir cada uno de mis sueños, unos los he conseguido... otros no, pero me alegro igual de los fracasos que de las victorias, todo mereció la pena. He conocido gente en mi vida que no podía soportar el camino que había elegido, pero, mi consejo siempre fue que cada uno elige lo que es, si no te gusta quien eres siempre podrás cambiarlo, y me marchó de aquí, mi querido mundo, dejando este consejo. Mil frases he escuchado, he dado y recibo infinitos consejos y todos ellos me han hecho llegar hasta aquí, pero sobre todo me han hecho tener un vida de la que no me arrepiento y eso es lo más importante. No creo que pueda decir nada más de lo que ya he dicho en mi larga (o corta, según se mire) vida. Hay gente mala en el mundo, pero no hay necesidad de preocupación, al final cada cual tiene lo que se merece y sobre todo... de los malos se aprende a apreciar a los buenos, eso también es importante. Yo doy gracias a todas las personas,que se preocupan o se preocuparon por mi, a toda la gente que estuvo a mi lado, para bien o para mal, espero reencontrarme con sus almas en alguna otra vida o si hay cielo, allí. Y ahora si, querido mundo, me despido con el deseo de que esta carta sea eterna, y así mi recuerdo sea algo eterno también, no por lo que he hecho en mi vida.. porque nunca hice gran cosa, si no por las cosas que quise enseñar o decir escribiendo, porque... lo único que tuve claro durante toda mi vida es que escribir era mi pasión, y así lo hice durante años y años y años, y así me despido... hasta siempre. 



19.10.12


Se apartó de mi, después de uno de los besos más dulces de este mundo. 
- ¿Sabes? - me dijo - acabo de tener una conversación increíble con tu sonrisa.
- Ah sí... ¿y qué te ha dicho?
- Ella nada... era yo el que hablaba.
- ¿Y qué le has dicho a mi sonrisa?
- Que es preciosa... y que no quiero que se vaya nunca. - Le miré enseñándole mi mejor sonrisa, me acerqué más a él... todo lo que pude. 
- Mientras estés tú cerca no creo que se vaya de aquí. Se lleva demasiado bien con la tuya... 
- Mmmmm... así que nuestras sonrisas se llevan bien eh...
- Sí, no quieren separase nunca. - Y le besé. Sé que puede resultar absurdo, pero es cierto... nunca se volvieron a separar, y yo era feliz así. 

15.10.12

Oye, que tú puedes.



Estaba sentada en el banco más apartado del parque, tenía diecinueve. Tenía entre las manos el papel del médico que decía que estaba embarazada, se acariciaba la tripa y tenía lágrimas en los ojos, estaba sola... su familia le había dado de lado, él le había dado de lado y ahora no tenía a dónde ir, ni un hombre en el que llorar, ni fuerzas para intentarlo. Solo tenía un montón de dudas en su cabeza, millones de decisiones que tomar y setenta euros en su mochila, con cuatro camisetas más y un pantalón limpio. No podía tener ese bebé, no podría cuidarlo ni darle un hogar decente, dormiría en un hotel barato esa noche... pero… ¿Después? se había terminado su último paquete de patatas, ni si quiera tenía nada que comer. Entonces un señor de unos cincuenta años se acercó a la farola que había junto a ella y pegó un cartel de: 'se necesita chica de limpieza para restaurante'. Antes de irse el hombre se acercó a ella le dio otro de los carteles que tenía en la mano y le dijo: sea lo que sea, podrás seguir adelante... solo tienes que ser fuerte.
La chica levantó la cabeza, y le sonrió. Esa misma tarde se acercó a aquel restaurante. ¿Y sabéis qué? Lo consiguió, consiguió aquel trabajo, y después llego a ser la encargada del restaurante, consiguió sacar adelante a su hija, consiguió ahorrar dinero para comprarse un pequeño apartamento y dejó de dormir en hoteles baratos, se enamoró de uno de los clientes habituales de aquel bonito restaurante, y formó una familia. Lo consiguió sí. Y nunca olvidó a aquel hombre que fue como un padre para ella después, nunca olvidó al hombre que sin conocerla confió en ella y la ayudó a ser fuerte y a seguir adelante. 

Y, oye... que tú también puedes, solo sigue adelante.



4.10.12

NO.


Es guapa, y joven, pero no se valora. Es lista, y fuerte, pero no quiere demostrarlo. Es humana, pero no aprende de sus errores y tiene miedo de cometerlos. Tiene muchos sueños, pero no intenta luchar por ellos. Tiene un increíble talento, pero no lo aprovecha. Tiene, también, una preciosa sonrisa, pero no la enseña. Es algo triste, pero nunca deja ver sus lágrimas. Le quiere, pero no se lo dice.